Adiestramiento y carácter

El basenji no es un perro como cualquier otro. Cuenta con una gran inteligencia y una excepcional capacidad de reacción. Puede ser muy reservado frente a desconocidos y demostrarlo claramente ignorándolos.



Frente a sus semejantes, si no los conoce, puede ser muy abyecto, lo que se manifiesta en su fuerte bufar y sus gruñidos. Quien no haya oído nunca hablar sobre este tipo de “conocerse”, puede pensar que la cosa está que arde. Pero por regla se queda todo en aspavientos y sólo en pocos casos llega a pasar algo.

Esta característica no debe confundirse con la agresividad. Como sea, el basenji cuenta entre los perros primitivos que su lugar de origen, África, aún hoy dependen de sí mismos y para sobrevivir deben ser muy precavidos y desconfiados.

Sin embargo, en el ring, el basenji debe mostrar su equilibrio y el control de sus nervios de modo que el juez pueda controlar sus dientes sin mayores dificultades y a los machos pueda asirle los testículos, que puedan mostrar sus dinámicas de movimientos y permanecer inmóvil algún tiempo sobre el escenario para poder ser juzgado. Algunos jueces exigen que el juicio tenga lugar sobre una mesa. Acostumbre a su perro a ello. Esto exige algo de entrenamiento en casa hasta que el perro vaya acostumbrándose. Un basenji que no se comporte disciplinadamente en el ring, que no permita el control de su dentadura, que no muestre sus movimientos, que se manifieste tímido o mordedor, no podrá ser juzgado. El expositor deberá contar entonces con recibir una mala nota, y en el peor de los casos, con ser expulsado del ring.

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