| Descripción de la raza |
![]() |
El
basenji auténtico no es ni tierno ni debilucho. Su cuerpo bien formado
tiene largos músculos bien desarrollados que le posibilitan una dinámica
de movimiento armónica e infatigable. No posee de ningún modo músculos
con tendencia a la fijación y sobrecarga. El basenji perfecto se nota a
la vista por su perfecto equilibrio y proporciones. Es la imagen de un
perro sano, activo y atento, rápido como el viento y que posee una
rauda capacidad de girar sobre sí mismo. |
|
Su paso es el un animal infatigable con movimientos largo, suaves y
fluidos. El cuarto trasero es absolutamente moderado y se mueve en armonía
con el delantero bajo su cuerpo. Sólo necesita un pequeño instante
para impulsarse con todas sus patas a gran velocidad por el aire. Los
cuartos traseros no deben batirse demasiado hacia abajo, tampoco ser
demasiado erguidos, considerándose como un fallo la eventual rigidez
que esto conllevaría y un excesivo arqueamiento. El frente es
equilibrado y en armónicamente concordante con los cuartos traseros. El
tercio anterior se mueve en consonancia con los cuartos traseros. En
esta raza es completamente atípico el trote corto, balanceante o a
pasitos. Poder observar el trote puro de un basenji es una auténtica
delicia estética, y es que da la impresión de volar sutilmente sobre
el suelo con gran ligereza. Su
correr no sólo parece ligero, sino que ¡lo es realmente! Y es que sólo
así pudo éste en su lugar de origen ir a la caza durante horas
ahorrando el máximo de energía. En las exposiciones éste deja atrás
fácilmente a basenjis que nos producen un efecto ‘relumbrante’ pero
que a menudo necesitan más del doble de pasos para recorrer la misma
distancia. Un
juez competente deberá, por tanto, tener la capacidad de bien
considerarlo. Y es que un buen expositor podría fácilmente ocultar
dichas carencias en el momento de los pases. Aunque el basenji da la
impresión de ser un perro de altos andares, las proporciones son
cuadradas. No debe ser ni rectangular ni más alto que largo. Los
arqueamientos son suaves y en tal medida se pliegan unos en otros, nunca
de forma abrupta o recta. Esta raza es equilibrada en su conjunto. Los
extremos en cualquier sentido son inútiles e indeseados. Las medidas
ideales de un macho son altura
de hombros 43,2 cm (17 pulg.); de una hembra: 40,6 (16 pulg.). Algunos
centímetros por arriba o por abajo no representan problema alguno
siempre y cuando, en conjunto, las proporciones sean justas. Un ejemplar
corto y rechoncho es tan incorrecto como la apariencia de otro que pueda
parecer grande y delgado. La
relación de altura y peso es igualmente importante. El peso ideal de un
basenji en su tamaño ideal corresponde en un macho a 43,2 cm, aprox. 11
kg., y en una hembra a 40,6 cm., aprox. 9,5 kg. Su
cabeza arroja una serie de características y cualidades inconfundibles,
siempre que las proporciones sean justas. La región occipital es de
anchura media a la que se conecta un fuerte maxilar inferior. La zona
inferior a los ojos debe estar bien rellena y finamente labrada. El
morro es más corto que el cráneo superior en una relación de 2:3; el
stop es moderado y el morro muestra una comisura labial remangada y
circular. En
la boca posee una dentadura de tenaza donde el morro nunca deberá tener
una forma aguda. Los pliegues son muy visibles en los cachorros y se
destacan especialmente en los basenjis roji-blancos. En los basenjis
negro-blancos o tricolores no son éstos tan visibles a falta del efecto
de sombras. El morro debería ser negro aunque podrá mostrar un
coloración clara en función de la temporada. Esto no debería
valorarse especialmente. Sin embargo, nunca se deberán tolerarse bordes
papebrales claros o aun no completamente desarrollados puesto que esto
arruinaría la impresión global de la cara. Las orejas son finas,
echadas hacia adelante, flexibles y movibles, situadas en alto y con las
puntas más próximas al centro del cráneo que al exterior del apéndice
de la oreja. No deben erguirse hacia arriba. Si se mira a un lado se ve
que éstas se pueden tienen la forma de una pequeña gorra echada hacia
delante. Las orejas grandes y situadas hacia un lado no son deseables e
incorrectas. Los
ojos son oscuros, insondables y almendrados; una mirada penetrante. Éstos
podrían fijarse en un pequeño punto en el suelo que usted sería
incapaz de ver u observar un pequeño pájaro en lo alto de un gran árbol.
La fuerte impresión que transmiten cambia desde la insondabilidad hasta
un aspecto dulce y rogante dependiendo de su ánimo. La comida es casi
siempre un buen estímulo para motivarle. El
cuello es fuerte, funcional, bien formado y ni demasiado largo ni
demasiado corto. Discurre suavemente hacia os hombros como una parte más
del todo. Los hombros y antebrazos están bien posicionados y son de las
misma longitud. Lo ideal es una anchura de pecho media con antepecho
relleno. El tórax es largo, profundo y oval, ni en forma de barrilete
ni demasiado estrecho, con suficiente espacio para corazón y pulmones.
De ello resulta que el lomo debe ser corto y robusto sin mostrar
blandura. La línea de la espalda es recta sin ángulos de inclinación;
los músculos de apoyo son firmes y nunca flácidos. La pelvis se
extiende larga y lisa, con una curva de isquion fácilmente reconocible
que sobresale sobre el apéndice de la cola. Sus piernas son largas y
anchas con una clara curva hacia las rodillas, con lo que los jarretes
se extienden rectos hacia abajo. En pocas palabras, el aspecto de los
cuartos traseros es carnoso con musculatura equilibrada. No deberán
presentarse nunca flácidos o faltos de musculatura, especialmente por
la cara interna del muslo. La
cola debe situarse alta y reposar muy pegada a la cadera. El apéndice
es más importante que el número de los caracoles. Una cola simplemente
enroscada pero bien puesta es significativamente mejor que otra muy
caracoleada pero incorrectamente sujeta. Con lo que el perro con muchos
caracoles seguro que será un perro atractivo. En ningún caso será
necesario desenrollar la cola puesto que esto podría causarle dolor a
algunos basenjis y además no tiene sentido. Los huesos son finos y
ovalados. Huesos con aspecto duro, redondeado o frágil no se
corresponden con el estándar y hacen que el basenji, de complexión
ligera y osamenta fina, parezca pesado o quebradizo. Las piernas son
compactas, huesos fuertes, bien montadas sobre gruesas patas propias de
un perro cazador que le permiten recorrer largas distancias y zonas áridas.
La piel es fina y flexible para evitar herirse en los diversos peligros
y poder cruzar por matorrales, arbustos, etc. El pelaje es corto y
limpio. En invierno podría formarse un manto interno que le proteja del
frío. La fina estructura del pelaje podría hacerle reaccionar de
manera sensible antes los rayos del sol. La
protección ilimitada frente a nuevas situaciones desconocidas es un
factor de supervivencia en su lugar de origen. Por ello, podría
mostrarse de algún modo reticente frente a desconocidos. En
determinadas circunstancias, alguien que le aparezca repentinamente por
detrás podría llegar a conocer el filo de su dentadura. Esta técnica
de protección ha perdurado en el basenji durante generaciones para
poder sobrevivir en su mundo salvaje. Quien
se encuentra con un basenji salúdele con confianza y permita primero
que le huela la mano. Este simple método en esta raza consigue crear el
clima necesario de confianza. Una vez que éste haya satisfecho su
curiosidad y descubra que usted merece su confianza, le saludará con
alegría. Los
cachorros, en especial, deben ser tratados bien y en conciencia. Poseen
la memoria de un elefante y quedan marcados por sus experiencias
negativas. Los jueces acarrean aquí con una gran responsabilidad en las
exposiciones de un perro cazador. Tanto para el basenji como para el
juez que le calificará en el futuro. Los
basenjis son pequeños perros extraordinariamente activos y tienen
muchas, muchas ideas. Piensan rapidísimo y disponen asimismo de una
gran ración de humor. Cuente usted en lo más imposible si alguna vez
expone o muestra un basenji. Cualquier
insignificante error por su parte será empleado en su contra. Vivir con
un basenji es un reto constante. Su curiosidad y creatividad son tal
cuales. Un basenji aburrido no es precisamente lo más característico
de su especie. ¡Pero tampoco hay que prejuzgar demasiado rápidamente!
Muchos basenjis se cansan pronto de las exposiciones, muy a pesar de sus
expositores. Pero enseguida podría despertar su atención cualquier
cosa interesante que ocurriese fuera del ring. El
basenji es una raza contradictoria, terca, ambiciosa, pero mansa. Un
pequeño paquete bomba empaquetado en un cuerpo armónico y atlético.
Ninguna otra raza entiende igual que esta el enlazar las cosas entre sí.
Por encima de todo le encanta el lujo, ya sea en forma de buena comida o
reivindicando para sí la cama de sus dueños. Para conseguir lo que
busca arrulla como mejor sabe a su gente, ya ha conseguido lo que quería,
entonces devuelve, a su estilo y manera, todo el amor que desprende cada
fibra de su corazón. ¡El
secreto de vivir en armonía con un basenji es muy fácil! Trasmítale
la sensación de que lo mejor para él es que haga lo que usted desea.
¡Y es que el basenji es un “pero con cabeza”! Es
una raza única y debería tratársele como tal, como una Obra maestra de la Naturaleza ! |
|