HISTORIA


Esperanza de vida media: 10 años.

Otros nombres: Congo Dog

Reconocimientos:
FCI (Fédération Cynologie International)
AKC (American Kennel Club)
CKC (Canadian Kennel CLub)
TKC (The Kennel Club of Great Britain)
UKC (United Kennel Club)

FCI Grupo 5
En varias ocasiones, los investigadores han señalado que el basenji muestra grandes similitudes con los perros del antiguo Egipto, como se representa en la pirámide de Keops, en Gizeh. Así, se presume que estos perros pudieran ser los primeros antepasados de los basenijs. Aunque también los admiradores de los galgos reivindican el perro faraónico del antiguo Egipto como antepasado de esta raza. Con el perro faraónico posiblemente se trate de un verdadero tipo primitivo del perro doméstico del que pueden haber trascendido varias razas. Sin embargo, no se puede asegurar con absoluta certeza que exista una conexión entre el perro faraónico y el basenji.

Lo que queda fuera de duda es la descendencia del basenji del shensi – perro paria, del África central. Estos perros – también conocidos como perro primitivos – viven en o entorno a las sociedades humanas, sin que las personas deban ocuparse demasiado por ellos. Los descendientes directos de las razas actuales provienen todos del Congo, pero perros de este tipo deben haberse dado por todo el África ecuatorial. De los perros de los pigmeos en las selvas del Ituri se ha sabido que fueron preparados para la caza y, puesto que no ladraban, portaban una campana de madera alrededor del cuello. Gracias al campanilleo, los cazadores podían controlar la situación de sus perro en la espesura. El basenji es la única raza procedente de los perros shensi que, hasta ahora, ha sido domesticada.

A mediados del S. XIX, durante la colonización europea del continente africano, estos perro africanos fueron conocidos por los europeos. Al principio se les denominó de muy distintas maneras: terrier del Congo, perro Bongo, perro niam niam o Zande dog.

Ya a partir de principios del S. XX fueron traídos cada vez más ejemplares a Europa, aunque no sobrevivían. Sin embargo, finalmente se conseguiría disponer de una cría, y ya a finales de los años 30 la raza fue reconocida. En especial cabe reconocer la labor de Miss Veronica Tudor Williams y una tal Mrs. Burn. Miss William estaba tan hechizada por esta raza que en los años 30 peinó el África central para reclutar a los mejores ejemplares y con mejor capacidad de adaptación para su cría. El basenji debe también a Mrs. Burn su actual nombre. Éste se remonta al vocablo pigmeo (Basenschi) que viene a significar algo así como “cosita de los arbustos”.

Atrás