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Educación y carácter |
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El
terranova expresa con su presencia afecto y ternura. Majestuoso, alegre
y emprendedor es conocido por su gentileza y serenidad. El
terranova es presto a reacciones, tiene noble carácter y es más
equilibrado que el resto de razas caninas. Es un animal simpático, cariñoso,
afable, reflexivo, noble, consciente y muy leal, con muchas virtudes
innatas y ningún vicio. |
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Desde hace años, el terranova coopera con el hombre. En su lugar
de origen tiró de las redes de pesca, botes y náufragos fuera del agua.
De estas necesidades se desarrolló su instinto salvador vidas que le
hizo muy querido también fuera de su patria. Asimismo
también se le conoce por su marcado sentido de la justicia y su dulzura.
El objetivo será siempre mantener y desarrollar en él estas
propiedades. Su
independencia, sin embargo, podría llegar a convertirse en un problema
para el dueño, más aún en los tiempos modernos. El poder conducir su
educación en la dirección deseada exige algo más que en otras muchas
razas caninas. El carácter equilibrado de nuestros terranovas es un
sensible entramado de pautas de comportamiento tanto innatas como
aprendidas que a través de su educación pueden o bien consolidarse o
destruirse. Por eso, como en todo lo demás será necesario emplear
siempre la dosis justa. Se
deberá trabajar con tanta motivación como sea posible pero sólo con
la presión justa estrictamente necesaria. Desde aquí rechazamos
tajantemente ciertos métodos de enseñanza como son la educación para
convertirlos en perros de defensa y la subyugación de los mismos a una
obediencia ciega. Ambas pautas contradicen la conducta del terranova y
cualquier criador de terranovas responsable debería repudiarlas. El carácter
del terranova es dulce y respetuoso frente al resto de seres vivientes y
es así como debemos devolverle el trato. Aunque no deja de ser cierto
que en muchos aspectos de la educación es necesaria cierta presión,
especialmente inevitable en el caso de animales muy dominantes. En
todo caso habrá siempre que evitar lo siguiente: Maltratar verbalmente
al animal o infringirle castigos corporales, como golpes o collares de púas. |
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