Ola – Novidad de Espana

¿Ha habido suerte o más?  

¡Algo ocurre en la pequeña ciudad de Teulada! Durante la semana hubo fiesta y fuegos artificiales por la noche. Aconsejados por un vecino fuimos a la iglesia con nuestros terranovas recién bañados y aseados.

Todo el mundo en la calle, muchos niños ataviados de fiesta y con animales de todo tipo: perros, gatos, conejillos, hamsters, pájaros, burros, caballos, etc, etc. Nuestros dos terranovas causaron expectación: “Bonito, bonito”... en este rincón de España es difícil encontrar esta raza canina.

La gente se dirigía hacia el centro de la ciudad y luego subía a la plaza de la iglesia. Se celebraba el día de San Antonio, pero, ¿qué San Antonio???

San Antonio Abad fue un cartujo pío y amante de los animales que vivió en el S. III y poseía un gran corazón para todos los animales, grandes y pequeños.

Según la leyenda, éste habría sanado en Barcelona a un cerdo que nació ciego y sin patas.

Desde entonces recibe el nombre de “San Antonio del Porquet“. Por este hecho es costumbre celebrar en algunos pueblos sobre todo en la provincia de Salamanca (de donde procede el mejor jamón serrano) que 17 de enero se bendiga un puerco que todo el pueblo cebará durante un año.

Y hoy es 17 de enero y ¡toca bendición! Un acontecimiento que debe repartir entre los animales una larga, sana y fértil existencia.

Así que aquí estamos con nuestros terranovas entre muchos otros animales y esperamos la bendición mientras repican las campanas, cuyo sonido supera a los ladridos de los perros. Los caballos relinchan. El ruido es ensordecedor, bueno, más bien divino.

Después de la misa salió el cura a la plaza. Tanto personas como animales desfilaban ante éste. Palomas, perros de todas las razas, conejos, cobayas y muy especialmente admirado y aplaudido por todos, un padre con su hija montados sobre un bravo caballo andaluz. Todos los animales fueron bendecidos.

Pero aquella tarde del 17 de enero se afilaron los cuchillos, y fue sacrificado un cerdo. Hasta aquí llegó pues el amor a los animales. Pobre cerdo, qué poco ha durado la buena fama de otros tiempos. En fin, ¡qué viva el nuevo cerdo de Sant Antoni!

A diferencia de los cerdos, nuestros terranovas viven. ¡Han tenido más suerte!

Ulla y Jürgen Clemens; Moraira - Spanien