¡Hola queridos amigos de los perros en Alemania!

¡Hoy no vamos a hablar de exposiciones, sino de otra cosa! “Donde hay mucho sol también hay mucha sombra!, dice el proverbio. Así que aquí va un informe sobre una “vida de perros” en España.

Escandalizada por un email recibido de una amiga de Alemania me puse en macha hace unos días hacia la España interior. Fue un viaje de aprox. ¾ de hora en la profunda “pampa”. Se trataba de la “Podenco-Aid-Foundation“ asentada aquí desde hace unos años y que parecía estar metida en terribles  dificultades con el Ayuntamiento.

   

Grandes zonas libres sin vallar con multitud de perros, especialmente podencos y galgos, pero también de otras razas. Al fondo se podían ver pequeños cobertizos y casetas de perros. Todo realmente muy ordenado y cuidado. Tras unos pasos por la zona, pude ver lo que se cocía: ¡Estaban a un paso de derribar todas las casetas!

Yo debía de parecer bastante conmocionada, en todo caso, Annelie Jacob me apartó inmediatamente hacia un lado y me lo explicó todo: Su marido y ella habían fundado la “Podenco-Aid-Foundation“ hace aprox. 6 años para crear un centro de acogida de podencos y galgos que fueran demasiado viejos o no suficientemente “aptos” para la caza. Hasta hace pocos años era costumbre en España atarlos con una soga u colgarlos en el árbol más cercano. Se podía considerar piadoso si simplemente se les abandonaba.

 

Después de que la Fundación se opusiera vehemente a esta práctica, dejó de llevarse a cabo esta práctica (siempre que se pudo controlar). En todo caso, los Jacobs mantuvieron a su costa a los 300 perros en su terreno de 10.000 m2 y – siempre que se pudo – con tratamiento veterinario. ¡Una dedicación muy costosa! Sólo financiada gracias a aportaciones, esponsores y unos cuantos domingos con suerte en el rastro. Pero no les han dejado vivir en paz... ¡al Ayuntamiento de Benissa no les gustó!

El aparato administrativo se puso en marcha y se comprobó que las casetas de madera, los cobertizos y casetas de los perros (o sea, las instalaciones al completo) habían sido construidas sin permiso y debían de desaparecer. Además, el alojamiento de los perros no se correspondería con los preceptos legales. Adónde debían ir finalmente estos pobre perros, no se sabía. Posiblemente se pensó en un rápido viaje al “cielo de los perros”. Empezaba un aquí y allá que duraría un mes.

Y hasta el día de hoy: El comando de destrucción vino y tiró abajo las cabañas. Se explicó una vez más a la gente del lugar que para hacer un asilo de perros deben acatarse los preceptos. Y eso claro, ¡por cuenta propia! El alcalde de Benissa hizo notificar: Todo se habría tratado con el mayor apoyo. Pero nadie sabe por donde encontrarlo.

La familia Jacob tiene ahora mucho miedo de que en los próximos días venga un siguiente comando a llevarse los perros. Muchos han sido tramitados o vuelan hacia Alemania, Suiza, etc, y son allí felices. Pero el resto, ¿qué pasa con ellos? ¿Y con los que continúan llegando?

La familia Jacob quieren hacer construir un hogar sobre su parcela de acuerdo a los preceptos legales. Pero, ¿cómo financiarlo?

Ya se han enviado escritos a las organizaciones de protección de los animales, ¡es necesaria toda la ayuda posible! ¡Colaboremos!

Visita la página web: www.welcome.to/podencoaidfoundation   o

escriba a:     podenco2@wanadoo.es

 

¡¡Con su ayuda lo conseguiremos!!!