Salvamento en agua


Nubes bajas y grises, paraguas por doquier. Personas vestidas de negro... ¡Día de todos los santos en Alemania! Pero no, en España el 1 y 2 de noviembre fueron muy distintos.

El sol salió a relucir, cielo azul y un cierto oleaje esperaban a los propietarios de los terranovas inscritos para la prueba de perros de salvamento.

En Oliva, un pueblo turístico típico situado al sur de Valencia que, a pesar del turismo, no ha perdido su carácter original. Una parte de los participantes, una gran parte, llegó del interior del país (Madrid y alrededores) e incluso del norte, de Burgos, habiendo viajado la noche anterior para volverse a encontrar al día siguiente.

A la mañana siguiente dio comienzo el acto a pesar de la resaca de algunos dueños. A primeras horas de la mañana la playa parecía estar solitaria y abandonada, pero no: algunos perros mezclados, setter, schnauzer, etc, ya disfrutaban junto a sus dueños. En la playa de arena de kilómetros de longitud, libre de la prohibición de perros, hasta cierto punto aún virgen, se dispuso de un lugar para las pruebas. La Cruz Roja puso a disposición una lancha y personal de salvamento. Nuestros benignos camaradas, en parte también con gran temperamento debían subir a los botes a pesar del oleaje y la sal del mar, saltar sobre la cubierta al mar la mayor distancia posible, nadar una distancia establecida, llevar salvavidas a los muñecos en el agua y arrastrarlo hasta la costa. Hubo pruebas clasificadas en 4 grados de dificultad (lo digo por los que no están familiarizados con estos ejercicios de salvamento). El mar y el oleaje resultaron algo extraños ya que la mayoría sólo estaban acostumbrados a aguas tranquilas. Pero todo salió bien gracias a las amables instrucciones del juez Don Ignacio de Marco.

Para más de uno de nuestros camaradas resultó aburrida la espera entre las pruebas, e intentaron jugar con perros invitados allí presentes, aunque no precisamente para satisfacción de sus dueños, pues estos se llenaron de arena.

A pesar de no habérsele dado ninguna publicidad, el interés de los espectadores fue enorme, y no exagero si digo que en estos dos días debimos cuidar la imagen de nuestros terranovas más que en una exposición canina.

El grupo de salvamento en agua aquí en España trabaja bastante aislado y está MUY interesado en adquirir contactos internacionales.

La hospitalidad de los españoles y el entorno aún virgen aquí en Oliva contribuirán seguro en parte a ello. Tal vez sería una oportunidad para hacer turismo. Encontrará algo de información en www.tourist-oliva.com

Hasta luego, amigos!

                                                            Jürgen y Ulla Clemens, Moraira

Muchos de cuadros ...